Cómo adelgazar la cara: Adelgaza y evita la hinchazón con nuestros consejos

Conseguir perder peso de la cara puede ser complicado, pero se puede conseguir. Tanto si se trata de una inflamación como si simplemente tienes demasiada grasa alrededor del cuello y las mejillas, es posible sacar lo mejor de tu situación y revelar parte de tu estructura ósea.

Todos hemos tenido ese momento en el que nos miramos al espejo y no reconocemos a la persona de mejillas hinchadas que nos mira. Con la edad, todos somos inevitablemente víctimas del insidioso aumento de peso, y el rostro definitivamente puede soportar la peor parte de los efectos del Padre Tiempo.

Pero, ¿hay alguna manera de conseguir un rostro más delgado, o simplemente nos quedamos con lo que tenemos? La respuesta es un poco de ambas cosas.

Si buscas cómo adelgazar la cara, tienes que darte cuenta de que algunos factores están fuera de tu control. Hasta cierto punto, los genes determinan la forma de nuestro rostro: si tendremos papada, mejillas regordetas, mandíbula flácida o papada. También influyen en si almacenamos o no inflamación en la cara o en otras partes del cuerpo. Sin embargo, hay formas de mitigar esos escenarios y otros factores potenciales que podrían estar causando tu «cara de luna». La exposición al sol, las alergias alimentarias, la retención de líquidos y los problemas de tiroides pueden provocar hinchazón facial, o puede ser tan simple como comer el tipo de comida equivocado a altas horas de la noche. La grasa facial es muy difícil de eliminar una vez que se tiene, así que la prevención es definitivamente el camino a seguir.

Pero antes de empezar a buscar en Google «liposucción facial», merece la pena investigar las posibles causas y los remedios fáciles de aplicar que se enumeran a continuación para ayudar a eliminar, o mantener, el peso de la cara.

1.

Los alimentos y bebidas refinados y procesados, aunque a menudo son tentadores y deliciosos, se han relacionado con el riesgo de cáncer, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Una dieta rica en grasas trans, comida rápida y bebidas azucaradas puede provocar un aumento de peso generalizado al provocar picos de azúcar en la sangre y dar señales al cuerpo para que almacene grasa, que se manifestará en la cara.

Evita los alimentos muy procesados y, en su lugar, opta por los alimentos integrales siempre que sea posible: verduras frescas, cereales integrales y grasas saludables, por ejemplo.

Para obtener más consejos, consulta nuestra guía sobre cómo comer de forma saludable y los consejos de nuestra nutricionista sobre cómo reducir el azúcar en sangre.

2. Evita los alimentos inflamatorios

Se sabe que los aceites vegetales y de semillas, muy presentes en los alimentos procesados, provocan inflamación en el organismo, y algunas personas afirman que las verduras de la familia de las solanáceas (soanaceae) -tomates, berenjenas, pimientos- pueden exacerbar la hinchazón. La supermodelo Gisele Bündchen y su marido, la estrella del fútbol americano Tom Brady, por ejemplo, las evitan.

Llena tu dieta de alimentos antiinflamatorios como los arándanos, la cúrcuma, el pescado azul y las verduras crucíferas como el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor y la col rizada.

Para garantizar una buena salud intestinal, también puedes añadir a tu régimen alimentos probióticos, como el pan de masa madre, el yogur natural, el miso y el chucrut.

3.

Sí, el yoga facial existe. De hecho, Meghan Markle jura por una rutina facial que le ayuda a mantener su aspecto delgado y juvenil. Con el objetivo de tonificar y fortalecer los músculos de la cara para avivar las zonas flácidas, practicar regularmente unos sencillos movimientos puede ser uno de los mejores ejercicios para adelgazar la cara que puedes hacer.

4. Explora las posibles alergias alimentarias

Puede ser que lo que comes simplemente no te siente bien, y la piel de nuestra cara es extremadamente sensible a lo que comemos. Los síntomas de las intolerancias al gluten y a la lactosa, por ejemplo, pueden incluir hinchazón e inflamación, que se producen porque tus hormonas están siendo alteradas.

El Servicio Nacional de Salud británico recomienda llevar un diario de lo que comes, a qué hora del día y cómo te sientes después de comer para hacerte una idea de lo que puede estar causando el problema. A continuación, puede intentar excluir ese alimento durante dos a seis semanas para ver si los síntomas mejoran.

No obstante, consulte a su médico si tiene otros síntomas, como erupciones cutáneas, diarrea o dolor. Ellos pueden organizar un análisis de sangre si es necesario.

5. Beber suficiente agua

Gracias a que nuestros antepasados cazadores-recolectores se encontraban a veces sin una fuente de agua, cuando el cuerpo está deshidratado, nuestros órganos inteligentes se aferran a la mayor cantidad de agua posible. En la vida moderna tenemos menos problemas para conseguir H2O y menos encuentros con tigres dientes de sable.

A través del sudor, el malestar estomacal, algunos medicamentos o simplemente por no tomar suficientes líquidos, podemos encontrarnos en riesgo de deshidratación y, a su vez, de retención de agua, que se manifestará en forma de cara hinchada, especialmente a primera hora de la mañana. Para las mujeres, se recomiendan 10-11 vasos de agua de fuentes líquidas y no líquidas (como frutas y verduras) y 15-16 para los hombres.

6. Dormir más

Esa primera mirada al espejo por la mañana suele ser la peor. Y el reflejo hinchado puede deberse a no haber aprovechado al máximo las horas de sueño. Los alimentos ricos en sodio o los nitratos del vino tinto de la noche anterior suelen ser los culpables, pero un sueño afectado por el estrés o una mala situación de la almohada también pueden provocar inflamación. Comprueba que tu cabeza está elevada para minimizar el efecto de la gravedad, duerme boca arriba, desmaquíllate, escribe un diario para hacer borrón y cuenta nueva, e hidrátate previamente con 500 ml de agua antes de acostarte para maximizar tu cara por la mañana.

7. Limitar el consumo de alcohol

Todos hemos oído hablar de la barriga cervecera, pero la cara de vino es algo real. Dependiendo de nuestra edad, peso, sexo, lo que hayamos comido y lo que estemos bebiendo, nuestro hígado sólo puede metabolizar una unidad de alcohol cada hora. Eso es media copa de vino, una medida de licor o media pinta de cerveza de baja graduación. Por eso, cuando nos «pasamos», nuestro hígado se sobrecarga de trabajo, lo que altera nuestras hormonas y puede causar venas rotas, arrugas y sequedad en la cara, además de impedir la absorción de nutrientes.

El alcohol en sí mismo es inflamatorio, por lo que mezclar la tónica con ginebra y otros batidos azucarados contribuye a aumentar los gases y la hinchazón. Los bebedores habituales también pueden notar un cutis apagado, propenso a las manchas, la hinchazón y la papada flácida. Intenta mantenerte por debajo de las 14 unidades semanales (no todas en una sola sesión) y procura asegurarte varios días sin alcohol a la semana.

8. Prueba a poner los ojos en blanco

¡No, así no! Invierte en un rodillo facial de jade o cuarzo y úsalo sobre tu rostro para calmar la inflamación y energizar la piel.

9. Salpicar agua fría

Revivir el rostro y reducir la inflamación que pueda haberse producido durante la noche, mojándose con agua fría a primera hora de la mañana.

Mejor aún, canaliza a Wim Hof y dúchate con agua fría: si puedes soportar eso, puedes soportar cualquier cosa y pasarás el resto del día sintiéndote invencible.

10. Haz más ejercicio cardiovascular

Intenta hacer entre 20 y 40 minutos de actividad moderada, como correr, caminar, nadar o montar en bicicleta, todos los días para ayudar a perder grasa y, a su vez, reducir la hinchazón del rostro.

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